Alejandro Amenábar siente que ha tenido “la suerte” desde el principio de su carrera de “haber trabajado en libertad”, e incluso confiesa que está “muy malacostumbrado”, porque lleva veinticinco años haciendo las historias que quiere y como quiere, algo que debe “en parte” a su primer productor, José Luis Cuerda.
“Cuerda era una persona con mucho carácter, vehemente, y en los rodajes con fama de gruñón, pero yo no me encontré eso, encontré una especie de segundo padre”, ha recordado en rueda de prensa Amenábar, quien recibe este sábado el Premio Málaga en el vigésimo cuarto Festival de Cine en Español de esta ciudad.
