Cuando los Arctic Monkeys ya eran un fenómeno en la ahora venida a menos MySpace, el propio Alex Turner ni siquiera sabía cómo funcionaba esa red social. Su popularidad subió como la espuma al romper un tabú: regalar las canciones en internet como inversión para que la gente se las supiera en los conciertos.
Y lo consiguieron. Su álbum de debut, ‘Whatever People Say I Am, That’s What I Am Not’, que este viernes cumple 15 años, batió todos los récords gracias a mirar a internet como una oportunidad y no como un enemigo.
